Viviendo fuera de México, he pasado los últimos meses, quizá años, de mi vida leyendo algunos periódicos mexicanos por Internet. Todos los diarios por Internet cuentan ahora con la posibilidad de que los lectores hagan comentarios sobre los artículos que se publican. Esta herramienta es muy útil pero al mismo tiempo muy frustrante porque no hay manera de establecer un diálogo ni con el autor ni con los otros lectores que hacen comentarios. Algunas veces dos o tres lectores parecen engancharse en una conversación (que puede o no ser interesante), pero la mayoría de las veces gente sin ocupación se encarga de hacer comentarios sin sentido y fuera de tema que únicamente sirven para romper la comunicación.
Ahora he comenzado a hacer un ejercicio utilizando esta herramienta. El objetivo del ejercicio es generar diálogo, aunque sea de muy corta duración, y tratar de preservarlo. El ejercicio consiste en dejar comentarios en varios artículos con la intención de generar respuestas de los otros lectores. Evidentemente si los comentarios son alabanzas para los autores nadie responderá nada aparte de "Yo también admiro mucho al autor" o "Tienes toda la razón". En vez de esto, trato de poner comentarios críticos sobre las ideas del autor.
El periódico que usaré como 'conejillo de Indias' será La Jornada. La razón para esta decisión es muy simple: del mínimo universo que tengo para comparar (aclaro que leer periódico es sólo un pasatiempo), los articulistas y reporteros de La Jornada son los únicos que saben escribir en español de manera coherente y original. Algunas veces pondré extractos de otros medios si eso parece conveniente. Otra cosa que debo aclarar es que los comentarios que dejaré serán aunténticos porque no es mi intención provocar por provocar. Adicionalmente a los comentarios en las páginas de los periódicos, también trataré de analizar las respuestas recibidas.